martes, 22 de noviembre de 2011

GRAMÁTICA DE LA FANTASÍA

EL CANTO EN EL ESTANQUE


Si tiramos una piedra, un guijarro, un «canto», en un estanque, produciremos una serie de ondas concéntricas en su superficie que, alargándose, irán afectando los diferentes obstáculos que se encuentren a su paso: una hierba que flota, un barquito de papel, la boya del sedal de un pescador... Objetos que existían, cada uno por su lado, que estaban tranquilos y aislados, pero que ahora se ven unidos por un efecto de oscilación que afecta a todos ellos. Un efecto que, de alguna manera, los ha puesto en contacto, los ha emparentado.

Otros movimientos invisibles se propagan hacia la profundidad, en todas direcciones, mientras que el canto o guijarro continúa descendiendo, apartando algas, asustando peces, siempre causando nuevas agitaciones moleculares. Cuando finalmente toca fondo, remueve el limo, golpea objetos caídos anteriormente y que reposaban olvidados, altera la arenilla tapando alguno de esos objetos y descubriendo otro. Innumerables eventos o microeventos se suceden en un brevísimo espacio de tiempo. Incluso si tuviéramos suficiente voluntad y tiempo, es posible que no fuéramos capaces de registrarlos todos.

De forma no muy diferente, una palabra dicha impensadamente, lanzada en la mente de quien nos escucha, produce ondas de superficie y de profundidad, provoca una serie infinita de reacciones en cadena, involucrando en su caída sonidos e imágenes, analogías y recuerdos, significados y sueños, en un movimiento que afecta a la experiencia y a la memoria, a la fantasía y al inconsciente, y que se complica por el hecho que la misma mente no asiste impasiva a la representación. Por el contrario interviene continuamente, para aceptar o rechazar, emparejar o censurar, construir o destruir.

Tomo por ejemplo la palabra «canto», porque sugiere un objeto arrojadizo... Cayendo en la mente, arrastra, golpea, evita, en suma: se pone en contacto con todas las palabras que empiezan con «C», aunque no continúen con la «a», como «ceniza», «cien», «conejo»; con todas las palabras que comienzan con «ca», como «casa», «cabeza», «cabina», «calle», «catedral», «camino»; con todas las palabras que riman con «anto», como «santo», «manto», «cuanto», «tanto», «otranto»; con todas las palabras que ideológicamente se les aproximan, por vía de su significado: «piedra», «guijarro», «roca», «peña», «peñasco», «adoquín», «mojón», «ladrillo»; etc.

Éstas son las asociaciones más fáciles. Una palabra golpea a otra por inercia. Es difícil que esto baste para provocar la «chispa» (pero nunca se sabe).

Gramática de la fantasía. Gianni Rodari.

Y ahora con motivo del cuento del canto en el estanque de Gianni Rodari que nos facilitó nuestro profesor, cada una de nosotras diseñamos unos cuentos que os mostraremos en los comentarios de esta entrada.
Saludos!

4 comentarios:

  1. ALBA SANZ GARCÍA CUENTO IMAGINARIO:

    Había una vez, en el pequeño jardín de una casa abandonada, jugaba sin cesar el agua que salía de una pequeña tubería oculta bajo un rosal marchito. Un rosal marchito, como también lo eran los geranios, las margaritas y las petunias. Esas petunias oscurecidas por la falta de riego. Riego que dicho día jugaba sin cesar entre tantas plantas marchitas.

    Este jardín había estado triste por mucho tiempo, pero ese día cobró vida. Inesperadamente había salido agua de repente, cosa que ayudo al jardín a cobrar vida, una vida que sorprendentemente sería muy larga. Larga como un pino, como el pino de ramas secas que se encontraba junto a las ramas de un viejo roble a la entrada del jardín.
    Ese jardín, que ahora disfrutaba de una vida mejor, con color, alegría y satisfacción. Como disfruta un niño jugando con su nuevo camión. Camión que se paró de repente delante del renovado jardín, cuando bajo un joven vestido de verde cantando una canción. Canción que estaba sonando en la radio en ese mismo momento. Se trataba de un camión de mudanzas, eso quería decir que por mucho tiempo el jardín iba a tener vida.
    Todos cobrarían color y viveza desde el rosal hasta el pino mas colosal. Quién iba a pensar que después de tanto tiempo siendo un jardín marchito ahora iba a brillar como un angelito muy bonito.

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  2. MARIA CAMARENA MOMPÓ, CUENTO IMAGINARIO:

    En un país no muy lejano llamado escritura transcurrió esta historia que os voy a contar…
    Cuento era la capital de literatura, la cual era una ciudad no muy tranquila desde que Goma vivía en ella. Lápiz, un hombre alto, pelirrojo, con traje amarillo y rallas negras y con un pie hecho de mina; era el encargado de hacer que Cuento fuera creciendo con sus habitantes, las llamadas letras. Habían siempre unos cuantos que le echaban una mano, esos eran sus primos los Colores que se encargaba de pintar i animar la ciudad de Cuento. Su primo mayor, el Negro, nunca quiso ayudar-le, pues siempre le gustaron los malvado planes que tenia Goma.
    Cuando Goma casi se había apoderado de Cuento, a Lápiz se le ocurrió una idea la cual la malvada Goma, no podría borrar los habitantes. Lápiz llamo al pueblo vecino para que su alcalde que era Bolígrafo viniera a echarles una mano.
    Después de hablarlo, la respuesta de Bolígrafo fue que si , entonces Bolígrafo se puso a escribir en Cuento. Lo bueno fue que los primos de Lápiz llamaron a sus amigos los Rotuladores. Como Bolígrafo no caía en las trampas de Goma volvieron a hacer a Cuento mas moderno, y cuando Goma mas se esforzaba mas pequeña se hacia hasta que al fin Rotuladores dieron un toque mas colorido. Finalmente, Lápiz y Colores les dieron las gracias a Bolígrafo y a Rotuladores por su gran ayuda.

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  3. MARIA BAUTISTA MOLLÁ, HISTORIA A PARTIR DE UNA PALABRA.

    Un bosque lleno de árboles. Árboles que día a día van desapareciendo. Desaparecen por diferentes motivos: porque se mueren a causa de alguna plaga, enfermedad, animales que habitan en él... Mueren porque alguien les quema o porque los humanos los cortan para crear madera. Madera en la que realizan sillas, mesas, armarios.... Un sin fin de muebles. Muebles que son utilizados por los humanos. Es curioso, que los humanos que tanto miedo tienen a la muerte, que nunca quieren que llegue ese día, cojan los arboles ,los corten y les quite la vida para crear a partir de ellos diferentes objetos o materiales, como el papel: ese material que de tantas maneras diferentes utilizamos en todo momento. Papel del water, de regalo, folios, esas hojas que día a día utilizamos para tomar apuntes, hacer dibujos, crear nuestras propias historias, partiendo de nuestra imaginación. Imaginación que vuela a través de los libros; libros de lectura, que nos envuelven en un mundo diferente al que vivimos; cuentos que nos hacen adentrarnos en un mundo irreal, sin preocupaciones; libros de instrucciones, que nos guían a través de un nuevo aparato; o libros dedicados a la educación, que nos enseñan esenciales básicos para desenvolverse en la vida. Vida que les hemos quitado a los árboles para ser transformados en diferentes materiales de uso cotidiano.

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  4. Basado en la sugerente tècnica de G. Rodari. A partir de un objeto (botella) compongo una frase
    Buena Ocasión Tiene El Lápiz Lila Aquel que me sugiere este microrelato.


    Cuanta suciedad, cuanto polvo, telarañas... esta fue mi primera impresión cuando entre a casa de mi abuela a limpiar. A pesar de tener la nariz “entomatada” de tanto estornudar, y de las rojeces que da la alergia, fue un día inolvidable. Os contaré porqué. Empecé temprano, era una casa vieja. Hacía años que nadie entraba. Estuve pensando largo tiempo para decidirme por donde empezaría , al final me decanté por la cocina, estaba llena de polvo y telarañas. Estuve limpiando hora y media, cuando la dejé más limpia que el oro decidí ir a limpiar el baño. Este fue más difícil de limpiar, los azulejos estaban llenos de gotas difíciles de quitar. Acabada casi toda la casa fui a la habitación de la abuela. Recordaba aquella mesa enorme, siempre llena de libros. Los cogí uno a uno cada uno y les fui quitando el polvo. Al intentarlo con el último cayó un lápiz lila que había dentro. Lo recogí. Nada más contactar con él note una sensación extraña, éste empezó a moverse de arriba a abajo conduciendo suavemente mi mano hacia una libreta. El lápiz dominaba mis impulsos y me forzaba a dibujar. A pesar de la rareza de la situación dejé que trazara las líneas hasta que reconocí en el dibujo un baúl. Lo reconocí enseguida, era el que recordaba de mi abuela, recuerdo que me contaba que allí guardaba toda su ropa, sus pulseras.....Asombrada al ver todos los movimientos que daba entendí que intentaba trasmitirme algo, algo que yo no acababa de entender. Estuve observándolo hasta pude entender que el lápiz lila me enviaba al baúl que mi abuela siempre había mimado. Sorprendida, comparé el dibujo con el baúl de mi abuela. Coincidía plenamente. Lo abrí y rebuscando encontré entre las sabanas un diario, el que mi abuela escribió desde los 12 años. Leí sus primeras palabras “Dedicado a una persona, sólo és un diario, sólo soy una escritora, sólo puede haber un lector... me lo puse dentro del bolso y al llegar a casa sin comer me encerré en mi habitación y lo leí. Ha sido una revelación transcendental, lástima que mi abuela sólo autorizara un lector...

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