lunes, 28 de noviembre de 2011

Cuento basado en una tècnica de G. Rodari.


Basado en la sugerente tècnica de G. Rodari. A partir de un objeto (botella) compongo una frase
Buena Ocasión Tiene El Lápiz Lila Aquel que me sugiere este microrelato.


Cuanta suciedad, cuanto polvo, telarañas... esta fue mi primera impresión cuando entre a casa de mi abuela a limpiar. A pesar de tener la nariz “entomatada” de tanto estornudar, y de las rojeces que da la alergia, fue un día inolvidable. Os contaré porqué. Empecé temprano, era una casa vieja. Hacía años que nadie entraba. Estuve pensando largo tiempo para decidirme por donde empezaría , al final me decanté por la cocina, estaba llena de polvo y telarañas. Estuve limpiando hora y media, cuando la dejé más limpia que el oro decidí ir a limpiar el baño. Este fue más difícil de limpiar, los azulejos estaban llenos de gotas difíciles de quitar. Acabada casi toda la casa fui a la habitación de la abuela. Recordaba aquella mesa enorme, siempre llena de libros. Los cogí uno a uno cada uno y les fui quitando el polvo. Al intentarlo con el último cayó un lápiz lila que había dentro. Lo recogí. Nada más contactar con él note una sensación extraña, éste empezó a moverse de arriba a abajo conduciendo suavemente mi mano hacia una libreta. El lápiz dominaba mis impulsos y me forzaba a dibujar. A pesar de la rareza de la situación dejé que trazara las líneas hasta que reconocí en el dibujo un baúl. Lo reconocí enseguida, era el que recordaba de mi abuela, recuerdo que me contaba que allí guardaba toda su ropa, sus pulseras.....Asombrada al ver todos los movimientos que daba entendí que intentaba trasmitirme algo, algo que yo no acababa de entender. Estuve observándolo hasta pude entender que el lápiz lila me enviaba al baúl que mi abuela siempre había mimado. Sorprendida, comparé el dibujo con el baúl de mi abuela. Coincidía plenamente. Lo abrí y rebuscando encontré entre las sabanas un diario, el que mi abuela escribió desde los 12 años. Leí sus primeras palabras “Dedicado a una persona, sólo es un diario, sólo soy una escritora, sólo puede haber un lector... me lo puse dentro del bolso y al llegar a casa sin comer me encerré en mi habitación y lo leí. Ha sido una revelación transcendental, lástima que mi abuela sólo autorizara un lector...

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